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Tuwün existe para medir el impacto de la política pública. Pero medir sin tener un método es solo opinar con base en números. Por eso no improvisamos: adoptamos un marco probado en la región, rastreamos cada cifra hasta su fuente oficial y declaramos con honestidad lo que no podemos afirmar.
Tuwün produce tres cosas. Reportes que se publican solos —el de gasto cada mes, el de Congreso cada semana—, análisis que responden a pedido una pregunta puntual sobre un proyecto de ley antes de que se apruebe, y el seguimiento de las leyes ya promulgadas —su Ficha de Evaluabilidad—, que mira si una ley se diseñó para poder evaluarse y cómo avanza en el tiempo. Las tres usan el mismo método —el que la banca multilateral aplica hace dieciséis años— pero entregan resultados distintos. Esta página explica las tres, en lenguaje plano y con ejemplos.
Sin tecnicismos. Si quieres la fórmula exacta o la fuente oficial, baja a la sección de detalle técnico.
Cada mes, Tuwün descarga los datos de ejecución del Ministerio de Hacienda (DIPRES) y calcula un índice del 0 al 100 para cada programa social del Estado. El índice mide cuatro cosas: si el programa tiene su sistema de control al día (Control de gestión, 30%), si tiene una buena evaluación oficial (Evaluación cualitativa, 25%), si está gastando el presupuesto aprobado (Ejecución presupuestaria, 25%) y si llega a todas las regiones (Cobertura territorial, 20%). El semáforo verde/amarillo/rojo es el resumen de ese índice.
La encuesta CEP Problemas País pregunta dos veces al año a una muestra representativa de chilenos y chilenas cuáles son los doce temas que más les preocupan: salud, seguridad, educación, vivienda, entre otros. Tuwün toma esa lista y mide cuántos de los proyectos de ley en tramitación tocan cada tema.
Los análisis de Tuwün no inventan conclusiones: cada afirmación tiene que estar respaldada por una fuente oficial (BCN, DIPRES, SII, INE, CMF, MDSF, etc.). Cuatro agentes trabajan en equipo: uno busca las fuentes, otro analiza los datos, otro redacta la narrativa y el último revisa que cada conclusión esté respaldada. Si no hay respaldo, la afirmación no se publica.
Cuando una ley se promulga, Tuwün abre su ficha. La ficha calcula un puntaje del 0 al 100 que mide si la ley trae lo mínimo para que algún día se pueda evaluar en serio: si define desde qué punto parte (línea base), si trae indicadores claros, si explica cómo pretende lograr sus objetivos (teoría de cambio), entre otras piezas. Después la ficha sigue su cumplimiento en el tiempo: los hitos que la ley se puso, los supuestos de los que depende y el pulso de sus indicadores.
La pieza que más pesa es que la ley declare indicadores de resultado. Un resultado es un estado del mundo que existe con la ley o sin ella: el gasto que un hogar debe poner de su bolsillo cuando alguien enferma, la brecha de pensiones entre hombres y mujeres. Contar cuántas personas atendió el propio programa describe lo que la ley entrega, y su punto de partida es cero por definición, porque el programa no existía. Una ficha que solo cuenta lo que el programa entrega se queda en «no evaluable aún», por bien documentada que esté: sin un resultado medible antes y después, ninguna evaluación futura tiene contra qué comparar.
Para público técnico: la especificación formal de cada índice e indicador —fórmula, umbrales, insumos y procedencia. Abre cada documento:
Los cuatro índices evaluativos: fórmula, umbrales, insumos, procedencia de cada componente y comportamiento ante datos faltantes.
Ver especificaciónII.Los indicadores no evaluativos que alimentan comunas, FCM, proveedores, seguridad, personas y el buscador, con su procedencia y deuda declarada.
Ver especificaciónIII.El contrato de evidencia del análisis de un proyecto de ley y la ficha de evaluabilidad de las leyes ya promulgadas.
Ver especificaciónIV.La declaración de nuestro propio sistema de IA según la Recomendación N°372 del Consejo para la Transparencia: qué decide, con qué datos y con qué resguardos.
Ver especificaciónNo inventamos las reglas: adoptamos el ciclo de efectividad del BID —diseño → ejecución → evaluación → transparencia— y lo aplicamos a los datos públicos chilenos. Lo que cambia entre un reporte, un análisis y el seguimiento de una ley es qué entrega el paso de evaluación: un puntaje del gasto, un veredicto de evidencia, o un índice de evaluabilidad con su línea de tiempo.
El semáforo del reporte de gasto combina cuatro señales: si el programa está bajo control, si funciona, si ejecuta el presupuesto y si llega al territorio. Estos son ejemplos del reporte de mayo 2026.
Buen desempeño: diseño basado en evidencia y buenos resultados; el 88 % de los niños, niñas y adolescentes intervenidos no registra nuevas detenciones.
Desempeño medio: entrega adecuada de los sets, pero con deficiencias en los procesos de licitación, bodegaje y distribución.
Mal desempeño: no verifica su autofocalización ni atiende comprobadamente a la población objetivo, con baja tasa de préstamos.
Cada reporte recorre el mismo camino. Los nombres técnicos del BID están abajo, en cada paso, para quien quiera profundizar.
Cada mes revisamos qué programas tienen presupuesto vigente y evaluación oficial publicada. El catálogo se actualiza solo.
DEM Matriz de Efectividad en el Desarrollo: define el universo a medir.
Descargamos los datos crudos de DIPRES, el BIPS y la encuesta CASEN. Aplicamos una fórmula congelada por versión.
PMR Informe de Monitoreo del Progreso: avance físico y financiero con semáforo.
Un revisor adversarial compara cada afirmación con la fuente original. Si una cifra no tiene respaldo trazable, se bloquea.
OVE Oficina de Evaluación y Supervisión: validación independiente de cada cifra antes del cierre.
El reporte sale el primer lunes hábil de cada mes (el de Congreso, cada semana). Cada número tiene su fuente.
DEO Panorama de la Efectividad: publicación pública anual que rinde cuentas.
Las cuatro dimensiones del Índice de Calidad del Gasto se suman a 100. Cada una contesta una pregunta concreta sobre el programa.
El Índice de Calidad del Gasto se inspira en los cuatro criterios de evaluación de la banca multilateral —relevancia, efectividad, eficiencia y sostenibilidad—, pero con los datos públicos disponibles en Chile cada dimensión mide un indicador operativo, no el criterio en su sentido estricto. Para no inducir a error, nombramos cada dimensión por lo que efectivamente calcula: control de gestión, evaluación cualitativa, ejecución presupuestaria y cobertura territorial. La correspondencia con los criterios originales es aproximada, no literal.
Los pesos —30 / 25 / 25 / 20— adaptan el marco multilateral (que en su forma canónica reparte 20 / 40 / 20 / 20) al objeto que Tuwün mide: programas en operación continua, donde tener el control de gestión al día es condición previa y la efectividad observada llega rezagada. La validación empírica del re-peso está calendarizada para el cuarto trimestre de 2027.
El Reporte de Congreso compara lo que le preocupa a la ciudadanía (según la encuesta CEP Problemas País) con lo que está tramitando el Congreso. Se publica cada semana.
Mide qué tan bien refleja la agenda del Congreso las prioridades declaradas por la ciudadanía en la encuesta CEP. Un valor de 100 significaría que el peso de cada uno de los doce temas CEP en los proyectos de ley es exactamente proporcional a su importancia en la encuesta. Un valor de 0 implicaría que la agenda legislativa ignora completamente las prioridades ciudadanas.
Importante: este índice mide alineación temática, no porcentaje de leyes aprobadas ni velocidad de tramitación. Un Congreso que tramita muchos proyectos sobre temas que la ciudadanía no prioriza puede tener un índice bajo.
Para cada uno de los doce temas CEP se calcula la diferencia en puntos porcentuales entre su peso en la encuesta (cuánto le preocupa a la ciudadanía) y su peso en la agenda legislativa (cuántos proyectos de ley activos tocan ese tema). Una brecha negativa grande indica que el tema está subrepresentado en el Congreso respecto a su importancia ciudadana; una brecha positiva indica sobrerepresentación.
Las brechas se recalculan cada semana al actualizarse el catálogo de proyectos activos. No son acumulativas: reflejan el estado de la agenda en la semana del reporte.
Cuando le pides a Tuwün que analice un proyecto de ley, el resultado no es un número: es un conjunto de afirmaciones, y cada afirmación se puede rastrear hasta su fuente. El mismo equipo de agentes que arma los reportes recorre acá un camino paralelo.
Acota la pregunta y junta las fuentes oficiales pertinentes: BCN, Congreso, DIPRES, CMF, SII, INE. Si una fuente no responde, lo declara.
DEM Define el universo a analizar antes de empezar.
Extrae datos, calcula, compara y ordena los hallazgos en un esquema tipado. No hay campo libre: cada dato tiene su casillero.
PMR Procesamiento del avance, dato a dato.
Convierte los hallazgos en una narrativa legible donde cada conclusión arrastra la cita de la fuente que la respalda.
PCR Cierre narrado del análisis.
Un revisor adversarial recorre afirmación por afirmación. Sin cita verificable, no se publica. Cita débil, se publica marcada.
OVE Validación independiente antes del cierre.
El revisor clasifica cada afirmación en uno de tres estados. Es el semáforo del análisis: en vez de medir un programa, mide qué tan respaldada está cada conclusión.
«La recaudación adicional estimada es de US$ 1.400 millones anuales.»
↳ Respaldo: fuentes públicas citadas en el análisis. Cita rastreable, publica.
«El gremio cambió de posición entre marzo y mayo.»
↳ Respaldo: fuente secundaria de prensa. Se publica marcado no verificado.
«Esta política reducirá la pobreza en 3 puntos.»
↳ Respaldo: ninguno trazable. Afirmación fabricada → no se publica.
Las siete capacidades de análisis no son siete metodologías distintas: son el mismo contrato de evidencia aplicado a siete preguntas. Cada una se apoya en un criterio del BID.
¿Qué efecto tendría sobre recaudación, sectores y deciles de ingreso?
Ancla BID · Eficiencia — modelo calibrado, no contrafactual¿Cómo se compara esta reforma con el resto de la OCDE?
Ancla BID · Relevancia — alineación con estándares externos¿Quién empuja qué y cómo evolucionan las posiciones?
Ancla BID · Contexto — gobernanza, voz y rendición de cuentas¿La promesa de política se cumplió en la práctica?
Ancla BID · PMR — monitoreo con semáforo¿Qué pasó la última vez que se intentó algo parecido?
Ancla BID · Lecciones a la Acción — aprendizaje del ciclo¿Qué políticas se pisan entre sí entre reguladores?
Ancla BID · Coherencia — consistencia regulatoria¿Cómo evolucionó esta política desde su origen hasta hoy?
Ancla BID · ciclo diseño → ejecuciónUna política se examina en dos tiempos, y en cada uno la pregunta cambia. Cuando todavía es un proyecto, el análisis revisa si está bien diseñada. Cuando ya está promulgada, la ficha revisa si se diseñó para poder evaluarse y cómo avanza su cumplimiento. Es el mismo método, aplicado antes y después de que la política se convierta en ley.
Cuando pides analizar un proyecto de ley o una política, Tuwün corre el análisis completo —las siete pantallas— y produce, además del grafo de evidencia, un Resumen DEM: una síntesis de la calidad de diseño de la política —su lógica vertical, la evidencia que la sostiene y qué tan evaluable promete ser—. Es la mirada previa, mientras la política todavía se puede corregir.
El Resumen DEM pertenece solo a este flujo. Es una lectura del diseño, no un juicio sobre resultados: la ley todavía no existe.
Cuando la ley se promulga, Tuwün congela su núcleo y abre su Ficha de Evaluabilidad: un puntaje del 0 al 100 sobre si la ley trae lo mínimo para poder evaluarse, más el seguimiento de su implementación en el tiempo —el cumplimiento de sus hitos, los supuestos de los que depende y el pulso de sus indicadores—. Se llega a ella por la galería, en la ficha de cada ley.
La ficha mide evaluabilidad, una propiedad del diseño que se fija ex-ante, y sigue el cumplimiento de la ley. El impacto es ex-post y no le corresponde a la ficha: la ficha sigue la implementación, no atribuye causalmente resultados.
El puntaje suma seis ingredientes. Cada uno pregunta si la ley trae una pieza sin la cual, más adelante, no se podría evaluar en serio. Los pesos son explícitos y se congelan por versión.
La evaluabilidad es un instrumento operacional de la §11 del Marco de Efectividad en el Desarrollo (DEF) del BID. Es el análogo, para una ley chilena promulgada, de la matriz de evaluabilidad de la DEM —el instrumento con que la banca multilateral revisa, desde el mandato IDB-9, si una intervención se diseñó para poder evaluarse—. Mide una propiedad del diseño que se fija ex-ante; el impacto, que es ex-post, se examina aparte. Los seis pesos y los umbrales 60 y 75 se congelan por versión.
Tres compromisos verificables que valen igual para reportes y análisis. No son principios abstractos: son cosas que puedes revisar tú mismo en cualquier publicación de Tuwün.
Cualquier cifra del reporte tiene asociada la corrida que la produjo y la versión de fórmula aplicada.
La validación adversarial exige una referencia rastreable por afirmación. Sin cita verificable, no se publica.
Si cambia un peso, una definición o un esquema, queda en el historial público. Trazable vía control de versiones.
Declarar lo que la plataforma no afirma es parte de hacerla confiable. Vale para reportes y análisis por igual.
Ni los índices ni el Simulador establecen un contrafactual: comparan desempeño contra metas o estiman con un modelo, no contra un mundo sin la política. Cualquier interpretación causal corresponde al lector.
Un programa en rojo o una estimación del Simulador no son la última palabra: pueden existir explicaciones que la fuente oficial todavía no consigna. Publicamos el dato y la fuente, no el juicio.
Tuwün ordena, traduce y semaforiza datos públicos. Si una fuente cae, el reporte o el análisis se degrada con honestidad: lo declara arriba. No inventa el dato faltante.
El re-peso 30/25/25/20 y los modelos del Simulador se justifican conceptualmente. La validación empírica con datos reales acumulados está calendarizada para el cuarto trimestre de 2027.
El primer lunes hábil de cada mes se publica el reporte de gasto. Puedes consultarlo cuando quieras, sin registro.
Ver el reporteii.La galería reúne análisis publicados sobre proyectos de ley y políticas. Cada conclusión muestra de dónde salió.
Abrir la galeríaiii.Si encuentras un dato que no cuadra con la fuente oficial, o un enlace roto, escríbenos. Cada publicación mejora con vigilancia ciudadana.
Avisar al equipoAutoridad presupuestaria del Ministerio de Hacienda. Es la fuente primaria de RATE y ejecución.
Mantiene el catálogo de programas sociales (BIPS), la evaluación EPG y la encuesta CASEN.
Sistema DIPRES que verifica si cada programa tiene su matriz de indicadores en regla. Si está al día, Recomendación Satisfactoria; si no, queda objetado o pendiente. Pesa 30% del Índice de Calidad del Gasto.
Revisión externa que califica cada programa como bueno, regular o malo, mirando diseño, ejecución y resultados. Pesa 25% del Índice de Calidad del Gasto.
Encuesta del Centro de Estudios Públicos que pregunta a la ciudadanía qué doce temas le preocupan más. Es la base del Reporte de Congreso: mide qué tan bien la agenda legislativa atiende esos doce temas.
Cada conclusión de un análisis arrastra el identificador de la fuente oficial que la respalda. Sin cita verificable, la afirmación no se publica.
Un agente revisor recorre cada afirmación y la compara con su fuente. Bloquea lo que no tiene respaldo (L1) y marca lo que tiene cita débil (no verificado, L2).
Un producto es lo que el programa entrega: personas atendidas, prestaciones otorgadas, patologías incorporadas al listado. Un resultado es el estado del mundo que la ley quiere modificar, y existe con la ley o sin ella: cuánto gasto de su bolsillo pone un hogar cuando alguien enferma. Solo los resultados admiten una línea base informativa, y por eso son la pieza que más pesa en la ficha. Una ley que solo declara productos se queda en «no evaluable aún».
Cuando un programa no existía antes de la ley, el número de sus beneficiarios en el período previo es cero por definición. Ese cero se conoce con certeza y la ficha lo declara como tal, para distinguirlo de una línea base que se perdió y que nadie podrá reconstruir. No suma puntaje: un dato que solo puede valer cero no informa nada sobre el punto de partida de la ley.
Banca multilateral. Su Marco de Efectividad en el Desarrollo (DEF), publicado en 2008 y refinado durante 16 años, es el método que Tuwün adopta y adapta al contexto chileno.
DEF es el marco general. DEM evalúa el diseño antes de aprobar. PMR monitorea durante la ejecución. PCR cierra con un veredicto. DEO publica el panorama anual. Cada una tiene su análogo en el proceso de Tuwün.